Todos ven lo que doy, pero no lo que necesito. Todos ven tus señales, tus destellos, tu brillo. Pero pocos pueden ver cuando te apagás. Nadie puede entender el dolor de no saber por qué una madre deja a su hijo a mitad de una noche en una ruta abandonada. Pero hasta el hombre invisible necesita esa mirada especial que lo hace especial.
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